Todo un Aleph al alcance de tu mano

“… en un ángulo del sótano había un Aleph”.
Jorge Luis Borges, El Aleph

 

Por si aún no te habías percatado, hay también un Aleph en el living de tu casa, sobre el mostrador de ese mínimo kiosco perdido en un pueblito de Buenos Aires, en uno o varios rincones de la oficina, en el banco, en el hotel, en la estación de trenes o directamente ahí, sobre tu mano, en la inquieta pantalla de tu smartphone.

Es que el fascinante universo de Internet, ese inmensurable Aleph vaticinado tan precisamente por el genio de Jorge Luis Borges en aquel cuento maravilloso, es capaz de reunir incluso en la mínima superficie del display de un teléfono móvil todo lo que un ser humano pueda llegar a imaginarse. Puesto en palabras borgeanas, “… todos los lugares del orbe, vistos desde todos los ángulos”.

Así es como vas a encontrarte con raudas muchedumbres de América adquiriendo pasajes hacia un poniente en Querétaro a través de alguna plataforma de viajes, la insoportable imagen de un cáncer en el pecho y la bendita esperanza del mejor tratamiento en las páginas web de un hospital de Londres, una baraja española en un etéreo y virtual escaparate de Mirzapur  o un ejemplar de la primera versión inglesa de Plinio iluminando los exhibidores virtuales de Amazon.

Te encontrarás también, por ejemplo,  con cientos de redactores en frenética investigación googleana, así como también con miles de expectantes clientes –comerciantes, instituciones, bloggers, empresarios, organizaciones de todo tipo y más- en búsqueda de ese escritor capaz de pergeñar las mágicas 350-400 palabras que evitarán que su sitio web padezca esa temida única cosa que no hay: el olvido. Sí, sí, es lo que supones; Borges, nuevamente.

Ya a esta altura, no creo que haga falta recordarte que he iniciado este sitio aunando mis tres grandes pasiones: el management, la escritura y mi admiración eterna hacia JLB. ¿Mi consejo? Aprovecha las bondades del vastísimo Aleph de Internet, descubre la magnífica red de relaciones que puede originarse a través de esta fantástica herramienta y benefíciate ya mismo haciendo uso inteligente de cada uno de los trucos del cada vez más imprescindible marketing de contenidos.

Bien; para tu deleite, aquí tienes el cuento.

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